Por:  Socorro y Edgar RamÃrez. | «Suspiro por Verte»  Santa Catalina Chinango, Oaxaca / 11 de agosto de 2026
En el corazón de la Mixteca Oaxaqueña, una joven de tan solo 19 años se levanta como un faro de esperanza para la preservación cultural. Yuuvi Ortiz Mendoza, originaria de Huajuapan de León pero con profundas raÃces en Santa Catalina Chinango, representa a una nueva generación que, lejos de olvidar su pasado, se abraza a él con orgullo y determinación. Su historia es un testimonio de cómo el amor por la tierra y la lengua materna pueden transformar vidas y comunidades, sirviendo de inspiración tanto para los locales como para la diáspora oaxaqueña en Estados Unidos.
Un Nombre con Significado Profundo
Desde su nacimiento, el destino de Yuuvi parecÃa estar ligado a sus ancestros. Su nombre, que en mixteco se pronuncia Yubi, significa «piedra preciosa», un reflejo de la riqueza cultural que lleva dentro. «A mà me gusta mucho que me digan Yubi», comenta con una sonrisa durante la entrevista en «Suspiro por Verte». Este detalle, aparentemente simple, encierra una gran carga simbólica en un contexto donde muchas lenguas indÃgenas luchan por sobrevivir.
La lengua mixteca, o Tu’un Savi (Palabra de la Lluvia), es una de las más habladas en México, con más de 500,000 hablantes según datos del Instituto Nacional de EstadÃstica y GeografÃa (INEGI). Sin embargo, enfrenta desafÃos constantes debido a la migración y la discriminación. Para Yuuvi, la preservación de su lengua materna es una prioridad absoluta. «Me gusta practicar el mixteco porque creo que nuestra lengua es nuestra identidad y no debe perderse», afirma con convicción.
Un Sueño Hecho Realidad: Reina de la Feria de Chinango 2025
El amor de Yuuvi por su pueblo se materializó de manera especial en 2025, cuando tuvo el honor de ser Reina de la Feria Titular de Chinango. Esta experiencia, que habÃa soñado desde niña, le permitió representar a su gente con cariño y orgullo. Sin embargo, su reinado no fue un evento superficial; fue una plataforma para promover la cultura local.
«El año pasado hablé en mixteco porque siempre he tenido esas ganas y esa motivación de implementar algo diferente», explica Yuuvi. «Desde el vestido, el arreglo del carro… todo fue totalmente diferente a como estamos acostumbrados nosotros en el pueblo a ver una reina.» Su objetivo era claro: inspirar a otros jóvenes a valorar sus raÃces y a no dejar que se pierdan las tradiciones que definen su identidad.



La Música como Puente Generacional y un Legado Familiar
La pasión de Yuuvi por la cultura no se limita a la lengua. Desde pequeña, se adentró en el mundo de la música, aprendiendo a tocar el violÃn gracias a la influencia de su abuelo, Félix Ortiz Pérez. «También tuve la alegrÃa de participar en el carnaval de mi pueblo tocando el violÃn junto a mi abuelito, que es uno de los recuerdos más bonitos que tengo», relata emocionada.
Este vÃnculo generacional es fundamental en una comunidad donde la transmisión oral y las prácticas tradicionales son la base de la cohesión social. El violÃn, un instrumento que llegó con la colonización, se ha adaptado a la música local, convirtiéndose en parte esencial de celebraciones como el carnaval. La participación de Yuuvi en estas festividades no solo fue un acto de amor por su abuelo, sino también una forma de mantener viva una tradición que enfrenta la escasez de nuevos músicos. «Me parece que entré a jugar básquet y pues mis dedos ya no dan», bromea Yuuvi, aunque su compromiso con la música sigue intacto.
Vocación de Maestra: Sembrando Semillas de Identidad
Actualmente, Yuuvi estudia en la Escuela Normal Experimental de Huajuapan, un paso natural en su camino para convertirse en maestra. Su sueño es «poder enseñar desde nuestra cultura», un enfoque que busca contrarrestar décadas de polÃticas educativas homogenizadoras. «Yo tomé la decisión hace un año de ingresar a la escuela normal experimental… Mi sueño es ser maestra, primeramente de primaria, y seguir estudiando hasta tener un doctorado», comparte con determinación.
Este enfoque en la educación intercultural es crucial en regiones con una fuerte presencia indÃgena. Según la SecretarÃa de Educación Pública (SEP), la educación indÃgena en México busca promover el desarrollo de las lenguas y culturas originarias, pero aún queda mucho camino por recorrer. La vocación de Yuuvi es una semilla que promete dar frutos, formando a futuras generaciones que valoren y celebren su herencia cultural.
El Impacto en la Comunidad y la Diáspora Oaxaqueña en EE. UU.
La historia de Yuuvi resuena con fuerza no solo en Oaxaca, sino también entre la comunidad de migrantes oaxaqueños en Estados Unidos. El programa «Suspiro por Verte», transmitido por Philatinos Radio, sirve como un puente que conecta a los oaxaqueños en la diáspora con sus raÃces. Las historias de jóvenes como Yuuvi ofrecen consuelo y esperanza a quienes, a pesar de la distancia, mantienen un profundo amor por su tierra.
Para los migrantes, la preservación cultural es una forma de resistencia y de mantener viva su identidad en un entorno a menudo hostil. La historia de Yuuvi es un recordatorio de que la cultura oaxaqueña es vibrante y resistente, y que las nuevas generaciones están comprometidas con su preservación.
Un Futuro Lleno de Esperanza
Yuuvi Ortiz Mendoza es más que una joven talentosa; es un sÃmbolo de la resiliencia y la vitalidad de la cultura mixteca. Su amor por su pueblo, su compromiso con la preservación de su lengua y tradiciones, y su vocación de maestra son un ejemplo para todos. En un mundo cada vez más globalizado, su historia nos recuerda la importancia de valorar y celebrar nuestra herencia cultural, que es la base de nuestra identidad y nuestra dignidad. El suspiro de Yuuvi es por Santa Catalina, por Chinango, es un suspiro por un futuro donde la diversidad cultural sea celebrada y protegida, un futuro lleno de esperanza para la Mixteca y para todos los pueblos originarios.







